sábado, 21 de febrero de 2009

Contra los expertos


¿No es cierto que se pierde un cierto tipo de frescura cuando se tiene la sensación de dominar algo? Se puede dominar una técnica, unos determinados conocimientos, de muchas formas. ¿Qué es lo que pasa cuando se domina desde el miedo? ¿Qué es lo que ocurre cuando el afán de mejorar, en la faceta que sea, surge de la necesidad de seguridad? Se pierde de vista el mundo, se cierran las ventanas: no se está abierto al cambio y a la vida, sino que se tiende a fosilizar la novedad para que altere lo menos posible el orden erigido en medio de la hostilidad.

¿Qué significaría ser un eterno principiante? Aceptar con humildad y de manera positiva los límites de la vida, que somos seres más bien efímeros y que la perfección, nada más que una sopa sosa, es cosa de dioses. Significaría también dejarse influir por los acontecimientos, aprender a bailar con ellos. Y quizás el más destacable de todos los cambios sería recuperar la sonrisa despreocupada de quien disfruta por el mero hecho de respirar.


viernes, 20 de febrero de 2009

Apertura de un trastero


Libros, fotos antiguas, una poesía guardada entre las páginas de un diario personal, nuestro juguete favorito de la infancia, el recuerdo de alguien querido… trastos. Todas aquellas cosas que guardamos como un tesoro, de las que no queremos desprendernos por si algún día queremos volver a consultarlas. Ese “Me lo quedo, no vaya a ser que…” que tantas veces hemos oído y dicho.

Por todo lo que significan y porque no queremos que nos pase como a Funes el memorioso, este Trastero será nuestra gran memoria: nuestras vivencias, nuestros pensamientos y opiniones, un almacén de recuerdos que quedaran guardados, lejos de las zarpas del olvido.

Un Trastero especial lleno de espejos que reflejaran cada cual a su vez y de una manera diferente los chismes que allí guardemos, ya que la imagen que proyecta un espejo no es siempre la misma, todo depende de la perspectiva con que se mire.


jueves, 19 de febrero de 2009

En el principio


Espejos. Espejos que lanzan reflejos.

Narciso ha sido reivindicado en la actualidad como imagen del mundo contemporáneo: las urbes posmodernas generan individuos sordos e incomunicados, capaces tan sólo de adorarse a sí mismos y de maquillarse el ombligo. Sin embargo, creemos que la metáfora del espejo va más allá de Narciso. La imagen que nos es devuelta ofrece siempre una perspectiva. ¿Cómo saber a dónde dirigirse si no sabemos dónde estamos? Tal vez el mirarse en espejos, el querer verse reflejado, sea uno de los actos primigenios de las humanidades.

Un trastero es un sitio al que van a parar los trastos: objetos antaño quizás útiles, hoy polvorientos pensionistas de rincones oscuros. Su verdadera morada es el olvido.

Una visita al trastero es un momento de encuentros, de sonrisas cómplices y pensativos ojos entornados. Pero no nos equivoquemos: ahora no nos encontramos en un trastero cualquiera. Éste es un trastero de espejos. Cada vela encendida, cada nueva mirada, arrojan múltiples perspectivas. Nos proponemos con este blog crear una guarida donde tengan cabida aquellas ideas fugaces que de otra forma se quedarían en el tintero. Porque esas ideas hablan de nosotros, nos ofrecen un esbozo de nuestra forma de ver el mundo en un determinado momento. Escribirlas las convierte en terreno fértil, creador. Nos perderemos en ellas para nacer de nuevo algún día. No nos pueden hacer daño, puesto que tan sólo son…

Espejos. Espejos que lanzan reflejos.